1. Técnica de respiración profunda:
Antes de comenzar el examen o cuando sientas que el estrés te está afectando, usa la técnica de respiración 4-7-8:
- Inhala profundamente por la nariz contando hasta 4.
- Mantén la respiración contando hasta 7.
- Exhala lentamente por la boca contando hasta 8.
Repite este ciclo 3-4 veces. Esta técnica ayuda a reducir la ansiedad y te permite recuperar el enfoque.
2. Control de los pensamientos negativos:
Durante el examen, evita pensamientos como “No voy a lograrlo” o “No sé la respuesta”. Estos solo aumentan la ansiedad. Cambia esos pensamientos por afirmaciones positivas, como:
- «He estudiado y estoy preparado.»
- «Estoy concentrado y daré mi mejor esfuerzo.»
- «Puedo manejar cualquier pregunta que venga.»
Repetir afirmaciones positivas durante momentos de duda te ayudará a mantener la calma y a confiar en ti mismo.
3. Visualización positiva:
Antes del examen, dedica unos minutos a visualizar el éxito. Imagina que estás completando el examen con confianza, respondiendo las preguntas de manera eficiente y terminando con una sensación de logro. Esta visualización positiva te preparará mentalmente y te dará más seguridad al enfrentarte a la prueba real.
4. Divide el examen en pequeñas metas:
En lugar de enfocarte en el total de 100 preguntas, divídelas mentalmente en bloques de 10 o 20 preguntas. Después de completar cada bloque, tómate unos segundos para respirar profundamente y relajarte. Esta estrategia hace que el examen parezca más manejable y reduce la sensación de estar abrumado.
5. Estrategia de mini pausas:
Si en algún momento sientes que te estás bloqueando o que el estrés te está afectando, detente por unos 10-15 segundos. Cierra los ojos, relaja los hombros y da un par de respiraciones profundas. Estos pequeños descansos te permitirán reiniciar tu concentración y evitar errores por fatiga mental.
6. No te castigues por una pregunta difícil:
Recuerda que es normal no saber todas las respuestas. Si encuentras una pregunta particularmente difícil, no te castigues mentalmente ni te quedes atascado. Simplemente, márcala y sigue adelante. Confía en que puedes recuperar el ritmo con las siguientes preguntas.
7. Aliméntate bien y duerme lo suficiente:
El día del examen, asegúrate de dormir al menos 7-8 horas y consumir alimentos saludables que te proporcionen energía estable, como frutas, nueces y cereales integrales. Estar bien descansado y nutrido ayuda a reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y mejora tu enfoque mental durante la prueba.
8. Recuerda tu objetivo:
Mantén en mente el motivo por el cual estás tomando el ENURM: tu deseo de avanzar en tu carrera médica. Cada vez que el estrés o el cansancio te afecten, recuerda tu meta. Esto te dará la motivación extra que necesitas para seguir adelante y terminar el examen.
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