¿Cómo elegir una especialidad médica?

Es muy común que en nuestro pregrado tengamos en nuestras cabezas a la típica pregunta “en que me especializaré cuando me gradúe”, así que no te preocupes, es bastante normal esta situación.

Al igual que con los requisitos para solicitar el exequátur, es mejor ir preparándonos mucho antes. Si aún no sabes cómo elegir una especialidad médica, perfecto, porque hoy te traemos cinco excelentes consejos, que esperemos que te sirvan en tu proceso de selección.

 ¿Te encuentras en la etapa de internado? Porque si es así, tendrás experiencia en diferentes áreas y te será mucho más fácil escoger alguna especialidad, o por lo menos descartar las que no te parezcan tan atractivas.

Si aún no lo has hecho, descuida, recuerda que hoy te traemos cinco consejos útiles:

Divide las especialidades en tres grupos

Lo primero que debes saber es que puedes enlistar todas tus opciones de especialidades y dividirlas en un grupo de tres, en los cuales quedaría: Especialidades de apoyo, quirúrgicas y clínicas. SI no sabes cómo hacerlo, no hay problema, colócalas de la siguiente manera:

  1. Especialidades de apoyo: Si eres de los que no les gusta llevar a cabo un proceso quirúrgico o tomar el seguimiento de tus pacientes, puedes irte por esta opción, ya que aquí aportarás, más que todo, diagnósticos y tratamiento. ¿Qué espacialidades comprende esta área? Simple, Urgencias, Radiología, Anestesiología, Patología, entre muchas otras más.
  • Quirúrgicas: ¿Te consideras una persona ambiciosa y amante de los retos complejos? Entonces esta área es para ti. En esta, deberás realizar procedimientos quirúrgicos en los pacientes, y si es necesario, estarás presente en el tratamiento. ¿Qué especialidades se encuentran aquí? Ginecología y obstetricia, Cirugía Plástica, Cirugía General, Otorrinolaringología, Neurocirugía, entre otras más.
  • Clínicas: Muchos médicos consideran a esta área como un gran reto, debido a que se manejan múltiples casos clínicos, por lo que tendrás que enfrentarte a muchos diagnósticos complejos. En muchas ocasiones, deberás enfrentarte a algunos procedimientos clínicos no tan elaborados, eso sí, sin contar a las intervenciones quirúrgicas. ¿Qué especialidades comprenden esta área? Psiquiatría, Pediatría, Medicina Interna, entre otras.

¿Qué tipos de pacientes quieres atender en tu día a día?

Ahora que ya tienes dividida tu lista, podemos dar inicio al siguiente paso: Los tipos de pacientes. Este grupo es bastante amplio, ya que comprende desde personas mayores de tercera edad, adultos, adultos jóvenes, adolescentes y niños.

Si te inclinas más por el público infantil, genial, porque la especialidad de Pediatría podría ser lo tuyo. Sin embargo, además del diagnóstico y tratamiento, deberás comunicarte directamente con los padres.

Si el área mencionada no te llama para nada, está bien, tu público se reduciría a adolescentes y al público adulto en general.

Dicho esto, replantéate si te interesa el cuidado y salud de la mujer, el diagnóstico y tratamiento a personas de mayor de edad, o la atención masculina. Si alguna de estas te hace alguna ilusión, ya tendrás el camino un poco más definido.

Define tus turnos deseados

En este punto, tendrás que definir cómo quieres llevar tu vida médica, es decir, que tipo de horarios deseas llevar, que tipos de casos quieres atender, prácticamente, que estilo de vida anhelas tener a la hora de ejercer la carrera que amas.

No a muchos especialistas les llama la idea de tener turnos de 24 horas, trabajar un día si y un día no, incluso, hay quienes no les gusta trabajar en periodos cortos de tiempo. Ya quedará de tu parte decidir que horario tomar y que tipo de consultorio deseas tener.

Descarta especialidades

¿Ya tienes tu lista armada? ¿Ya sabes que horarios te gustan más? Y por último… ¿Ya sabes a que público dirigirte? Si es así, ¡felicidades! Ya casi tienes el camino recorrido. Ahora podrás ir descartando algunas opciones que no cumplan con tus estándares previamente establecidos.

Si aún no tienes idea de que especialidad escoger, a pesar de que tienes algunos factores definidos, no desesperes, vayamos al siguiente consejo.

Esta no te las esperarás, pero… ¡Usa el truco de la moneda!

La inseguridad en nuestras decisiones puede llegar a convertirse en una molestia constante y desagradable, no hay que ponerlo en duda. Si tienes dos opciones en tu lista, y aún no te decides por una, ¡usa el truco de la moneda!

Solo debes asignarle a cada opción una cara de esta moneda y lánzala al aire. Si cae una de estas opciones y no te convence del todo, ya sabrás que esa no es la correcta. En este caso, deberás hacerle caso a tu corazón y no a la suerte.

Escoger una especialidad nunca ha sido tarea fácil. Además de los consejos que te acabamos de dar, te recomendamos que seas paciente, las buenas decisiones no se toman de un día para el otro.

Siempre escoge la que más te guste, nunca la que más te convenga, nos lo agradecerás luego. ¡Mucha suerte!

Deja un comentario